Rate this post

Son muchos los mitos dentales y remedios caseros que llegan a nuestros oídos por boca de amigos y conocidos o que leemos en páginas de Internet. Sin embargo muchos de ellos no son ciertos y pueden causar problemas a nuestra salud bucodental. Por todo ello, desde la Clínica Dental García Domenech analizamos los más habituales, explicamos porqué no debemos creerlos y os aclaramos la realidad al respecto.
El azúcar es el principal enemigo de nuestros dientes.

De hecho, deberíamos culpar a las «bacterias malas», que producen ácido, de nuestras caries. Los restos de carbohidratos en nuestros dientes son alimento para estas bacterias. Por supuesto, el azúcar también es un carbohidrato, pero muchos otros productos, incluso las frutas o cereales «saludables», entran en esta categoría.

Las futuras madres no pueden visitar al dentista.

Al contrario, si hay una inflamación en la cavidad bucal de una mujer embarazada, debe eliminarse rápidamente. El principal temor de las futuras madres está relacionado con el hecho de que los analgésicos pueden afectar al feto. Sin embargo, no tiene que soportar el dolor en el sillón del dentista: las investigaciones modernas indican la seguridad de los anestésicos locales.
Sin embargo, siempre debe advertir al dentista que está embarazada.

Las caries de los dientes de leche no afectan a los definitivos.

Falsa creencia que ha sido responsable de graves problemas en la dentición definitiva. La caries del diente de leche necesita ser tratada lo antes posible.

Las caries siempre duelen.

Falso. Una caries puede estar presente en un diente, principalmente en el esmalte, sin que el paciente sienta dolor alguno. Así mismo, si la caries llega a la zona de dentina y el diente pierde la vitalidad de su nervio, puede no notar ningún tipo de dolor. El dolor se inicia cuando la infección se extiende a la dentina en contacto con bebidas frías o calientes o azucares. Si la infección llega el nervio, puede infectarse y el dolor aumenta. Las revisiones periódicas son la mejor herramienta para detectar a tiempo una caries.

Para limpiar bien los dientes, necesitas usar un cepillo duro.

De hecho, puedes usar un cepillo suave. Algunos dentistas incluso recomiendan hacerlo para no dañar las encías y el esmalte. Lo principal es seguir reglas simples: cepillarse los dientes dos veces al día y cambiar su cepillo cada 3-4 meses.

Los colutorios no manchan los dientes.

En principio los enjuagues bucales no deberían manchar los dientes ahora bien, aquellos que contienen clorexidina sí manchan las piezas dentales si usan de forma continua. Su tiempo de uso debe ser marcado por el odontólogo.

Necesitas usar un palillo después de comer.

Use hilo dental después de comer porque puede dañar sus encías con un palillo de dientes. Además, si desea limpiarse los dientes con un palillo de dientes después de cada comida, es una campana de alarma: es hora de visitar a su dentista.

Cuanto más a menudo se cepille los dientes, más sanos estarán.

Cepillarse los dientes con demasiada frecuencia puede provocar enfermedades del esmalte y de los dientes debido a las propiedades abrasivas de la pasta de dientes. Es mejor enjuagar la cavidad bucal con un enjuague bucal especial entre los cepillados por la mañana y por la noche.

Un dolor de muelas significa una cavidad.

Puede haber varias razones para el dolor de dientes aparte de una cavidad: sensibilidad dental, inflamación de la pulpa o la encía dental, etc. El problema no siempre está en la cavidad oral. Por ejemplo, puede ser sinusitis.
Sólo un dentista puede establecer la razón.

Si se cayó un relleno, no es necesario que le perforen los dientes, simplemente basta con rellenarlos.

Los rellenos están hechos de un material confiable y no se caen sin ninguna razón. La mayoría de las veces el problema está en el desarrollo de una cavidad debajo del relleno y la destrucción de los tejidos dentales.

Debes quitarte las muelas del juicio.

Si las muelas del juicio están completamente erupcionadas y sanas, no hay necesidad de extraerlas.

Los dientes deben ser cepillados después del desayuno.

Esta opinión existe incluso entre los dentistas. Sin embargo, hoy en día la mayoría de ellos tiende al hecho de que es deseable lavarse los dientes antes de comer.
Durante el sueño, la afluencia de saliva se ralentiza, y esta es la razón por la cual las bacterias y la placa se acumulan en la boca durante la noche. Si no te cepillas los dientes antes del desayuno, todo esto irá directamente a tu estómago.

 

Si tienews alguna duda sobre cómo cuidarte la boca, no dudes en ponerte en contacto con nosotros y estaremos encantados de poder atenderte.