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Una de las cosas más importantes de nuestra clínica es garantizar el éxito de los tratamientos dentales; la clave, una buena conexión del dentista con el paciente. Crear un clima de confianza entre los profesionales y la persona es fundamental para poder forjar una relación sana y segura que perdure a lo largo del tiempo.  Los odontólogos deben ser compañeros para toda la vida, inculcando la concienciación, prevención y cuidado de la salud dental de los pacientes. Por ello, hay que elegir un buen dentista que trate la salud bucal de manera profesional.

 

Cómo elegir la clínica dental

 

  • Profesionalidad: el profesional que trabaje en la salud dental de los pacientes tiene que ser licenciado en odontología o especialista en estomatología. Otro de los aspectos importantes a valorar es que tenga formación complementaria con el fin de resolver problemas bucodentales específicos. No solo el dentista tiene que estar cualificado, también su equipo de higienistas y auxiliares que lo compongan. No hay que olvidar que ciertos tratamientos y pruebas están en sus manos. Por otro lado, la experiencia y la trayectoria tanto de la clínica como del dentista es fundamental.

 

  • Tecnología: instalaciones, materiales y equipo. La dotación del centro es muy importante e imprescindible que cumpla con unos requisitos especiales. Instalaciones adaptadas a los diferentes tratamientos como tipos de pacientes, tecnología avanzada y equipos en perfecto estado. Trabajar en condiciones óptimas, con un buen equipamiento y en las mejores condiciones higiénico-sanitarias, es esencial en el éxito de cualquier tratamiento. La calidad de los materiales empleados en las diferentes técnicas es igual de importante, de nada sirve un buen equipo tecnológico si los materiales de implantes, prótesis, carillas o coronas no son de calidad o no proceden de fabricantes homologados y de proveedores de confianza.

 

  • Oferta amplia: todo tipo de tratamientos dentales y toda la atención necesaria para mantener la salud bucodental en las mejores condiciones, desde tratamientos sencillos a otros más complejos como la ortodoncia o los implantes. El paciente tiene que estar informado en todo momento del tratamiento que se le esta realizando, fomentando la relación de confianza entre él y el dentista.

 

  • Confianza: cercanía y seguridad. Para muchas personas, visitar al dentista es algo duro y que les da temor. Hoy en día, se pueden emplear técnicas mínimamente invasivas y las molestias son inexistentes; el profesional tiene que saber explicarlo bien y tranquilizar al paciente.

 

 

La importancia de ir al dentista

 

Acudir al odontólogo con regularidad es imprescindible para mantener una buena salud bucodental, no solo cuando surge una complicación. Son muchas las razones por las que la visita al dentista debería ser una cita obligatoria anual.

 

Las visitas dentales regulares son importantes porque permiten al dentista:

 

  • Detectar caries dentales tempranamente. El odontólogo revisa los dientes para encontrar caries tempranas cuando todavía son pequeñas. Cuando antes se detecte, menos costoso será el tratamiento que se necesite.

 

  • Detectar enfermedades en las encías: la salud bucodental no se basa solo en el cuidado de las piezas dentales, cubre todos los aspectos de la estructura mandibular, entre las que se encuentran las encías. Las enfermedades de las encías son una de las principales visitas al dentista.

 

  • Detectar primeras señales de cáncer oral: el dentista revisa cualquier indicio o síntoma de cáncer oral, es muy importante si fumas o usas tabaco.

 

  • Controlar las obturaciones: el dentista examina los empastes dentales para asegurarse que estén firmes y detectar si hay alguna defectuosa o tiene caries.

 

  • Observar si tienes la boca seca o mal aliento: tratar las condiciones orales que lo provocan.

 

  • Higiene oral: el dentista y el higienista ayudan a desarrollar y mantener los buenos hábitos de higiene dental.

 

  • Proteger tu salud en general: las enfermedades de las encías se vinculan en muchas ocasiones con enfermedades del corazón y diabetes.

 

  • Preservar la salud oral de la familia: los niños también necesitan cuidado dental. La caries es una de las enfermedades infeccionas crónicas más comunes entre los niños.

 

Qué supone el trabajo de un dentista

 

Ser dentista no es nada fácil, es una profesión que requiere mucha paciencia y responsabilidad, especialmente a la hora de procedimientos complejos y situaciones emergentes. No significa solamente dedicarse a la salud de los dientes, también hacer todo lo posible para preservar la salud de la cavidad bucal, incluyendo encías, huesos, tejidos de alrededor y la lengua.

 

Existen varias ramas de medicina oral, por ello, no cada tipo de dentistas se encarga de las mismas tareas. Es muy importante saber por dónde acudir en casos particulares, con el fin de evitar complicaciones innecesarias que pueden influir adicionalmente en la salud oral del paciente.

 

Contar con un buen dentista de confianza es muy importante para mantener una salud bucodental óptima, ya que él se encargará de realizar los tratamientos preventivos oportunos y de corregir cualquier anomalía en los dientes y encías.