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Sí, tenemos que decirte que es muy importante escoger bien el cepillo de dientes que vayas a utilizar porque esto influirá en tu higiene bucodental. Lo más recomendable es que acudas a tu dentista ya que va a aconsejarte, mejor que nadie, qué tipo de cepillo de dientes es mejor para ti.

Tipos de cepillos para dientes

Cepillos manuales

Estos cepillos manuales o convencionales son los tradicionales que hemos estado usando siempre. Estos cepillos convencionales tienen 3 o 4 tiras de cerdas.
Tienen diferentes tipos de dureza (de las cerdas) y de ahí encontramos la siguiente clasificación que explicaremos más adelante:

• Muy suaves
• Suaves
• Dureza Media
• Duro

Cepillos eléctricos

Son cepillos que funcionan de manera autónoma o semiautónoma. Y tan solo debemos realizar ligeros movimientos para que el cepillo por sí solo haga su función de limpieza bucodental. El cepillo eléctrico suele ser más eficaz que el cepillo convencional a la hora de eliminar la placa bacteriana. Dentro de esta categoría podemos encontrar cepillos eléctricos rotativos o cepillos eléctricos sónicos.

Cepillos cervicales o periodontales

También se les conoce como cepillos sulculares. Lo que diferencia a esta clase de cepillos con respecto a los anteriores es que tienen únicamente 2 tiras de cerdas en lugar de 3 o 4. Son adecuados a personas que sufren de gingivitis o cualquier otro problema de encías como la periodontitis.

Se recomiendan a niños y adolescentes que llevan ortodoncia para que puedan cepillarse con mayor comodidad y llegar más fácilmente a zonas de difícil acceso debido a la ortodoncia.

Cepillos interproximales

Puede que sean los menos conocidos pero los cepillos interproximales están enfocados a eliminar los alimentos retenidos entre los dientes sobre todo entre las muelas y los dientes. Eso sí, hay diferentes medidas en función del espacio que tengamos entre nuestros dientes.

Tipos de dureza de los cepillos dentales

Tal y como comentábamos anteriormente, existen diferentes tipos de dureza de las cerdas de los cepillos de dientes.

• Cepillo suave. Este cepillo está indicado a personas que tienen algún problema bucodental y necesitan especial cuidado.

• Cepillo de dureza media. Estos cepillos, tal y como su clasificación indica, ni son tan suaves ni son tan duros. Son los más utilizados.

• Cepillo duro. Estos cepillos tienen las cerdas duras y únicamente están recomendados a personas que tengan una boca sana. Se debe tener una técnica de cepillado buena ya que con este tipo de dureza ya que podemos dañar nuestros dientes y encías.

Entonces…

¿Cómo elegir el cepillo de dientes adecuado?

Hoy en día existen tantas opciones de cepillos dentales que puede resultar difícil escoger el mejor y en algunas ocasiones, nos dejamos llevar por otro tipo de factores para comprarlo.

Si no sufres de ningún problema bucodental te recomendamos que escojas un cepillo de dureza media para eliminar de manera eficaz los restos de alimento sin dañar el esmalte. Si escoges un instrumento de higiene dental con las cerdas muy duras y no tienes una técnica de cepillado estupenda, es decir, que cometes errores frecuentes al cepillarte los dientes, puede ocurrir que dañes tus encías.

El mango del cepillo tiene que ser antideslizante o de cuello flexible que se adapte a nuestras manos, pero sobre todo debe ser cómodo y seguro. El cabezal ha de ser pequeño para poder llegar a cualquier zona y entonces realizar una limpieza profunda.

Y ahora que has elegido tu cepillo dental, no te olvides de cuidarlo:

Cómo cuidar la higiene de tu cepillo dental

Este asunto es bastante personal y el problema radica en que la mayoría de las personas no realiza un cuidado adecuado del cepillo de dientes. Puede que no lo sepas, pero además de cuidar tu higiene bucal, debes cuidar la de tu cepillo dental. ¿Por qué? Porque existe el riesgo de que afecte a tu salud dental. Para cuidarlo, deberías lavarlo con abundante agua tras el cepillado, sacudirlo para quitar el exceso de agua y dejarlo secar al aire libre en posición vertical. Si tienes que guardarlo, asegúrate de que esté seco. Las cerdas van perdiendo eficacia tras los cepillados por ello te recomendamos que lo reemplaces cada 3 meses y, por supuesto, ¡no lo compartas! En el cepillo se acumulan bacterias y cabe la posibilidad de que se transmitan enfermedades.

Ahora que ya conoces los tipos de cepillos que hay y cómo cuidarlo, te toca cuidar de lo más importante… ¡la salud de tu sonrisa!

Si tienes dudas sobre el tipo de cepillo más adecuado para ti o necesitas que revisemos tu sonrisa, contacta con nosotros. Estaremos encantados de poder asesorarte y ayudarte a cuidar tu salud bucal.