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¿Pensabas que llevar brackets no es lo mismo que no llevarlos? Pues, si bien los brackets casi no se notan, a la hora de cuidar nuestra dentadura sí que es importante tener en cuenta que cuando los llevamos las necesidades de limpieza no son las mismas que cuando no. Todo es mucho más exigente y tenemos que estar dispuestos a hacer ese esfuerzo extra.

Por eso, en este artículo hemos querido hacer una recopilación de los que nos han parecido los consejos más indispensables de cara a mantener una buena higiene de los brackets. Ten en cuenta que de esta buena higiene depende en gran medida que no se complique la situación de nuestra boca y que evitemos tener otro tipo de problemas o complicaciones.

Tenemos que tener en cuenta que una mala higiene dental puede ser la causa de muchos problemas tales como caries y sarro. Si ya esto puede ser un problema en una persona con una dentadura normal, cuando empleamos brackets la cosa se complica. ¿Te imaginas tratar una caries al mismo tiempo que tienes instalada la ortodoncia? Es algo que debemos evitar. Por eso te hemos traído aquí algunos de los mejores consejos en materia de higiene que debemos seguir.

Consejos para cuidar la higiene de los brackets.

1. Dedícales el tiempo necesario. Una higiene cuidadosa es la base de un buen mantenimiento de los brackets. Si ya en circunstancias normales es importantísimo el cepillado o el uso de la seda, esto es aún más necesario cuando llevamos brackets. Cerciónate de que le dedicas a la limpieza el suficiente tiempo.

2. Cuida la alimentación. Cuando llevamos brackets en general podemos comer de todo. Sin embargo, hay ciertos tipos de alimentos que pueden ser bastante difíciles de masticar cuando tenemos brackets o que, incluso, pueden suponernos duros problemas en términos de higiene. Evita este tipo de alimentos que, como los caramelos blandos, pueden ser muy difíciles de limpiar.

3. Usa la seda dental. Si ya es necesario cuando tenemos una dentadura normal, el uso de la seda lo es más cuando utilizamos brackets. Es importante cercionarse no sólo de realizar la limpieza entre diente y diente sino, también, hacer la limpieza de las zonas poco accesibles de nuestros brackets. Recuerda que la seda suele llegar allá donde el cepillo no puede.

4. Cepíllalos. Los brackets no sólo pueden sino que deben cepillarse. Si quieres mantener una buena higiene debes cepillarte los dientes (y los brackets) varias veces al día tras las comidas. No le dediques menos de tres minutos y cerciónate no sólo de cepillar bien el diente sino también el bracket.

5. Usa cepillo eléctrico. El cepillado tradicional es efectivo, desde luego. Sin embargo, el uso de un cepillo eléctrico puede suponer la diferencia entre echar mucho tiempo o algo menos. Además, a igual tiempo dedicado, el cepillo eléctrico nos permite efectuar una mejor limpieza tanto de los brackets como de los dientes.

6. Usa el enjuague normal. El enjuague bucal que en muchas ocasiones se usa al final del cepillado o lavado de los dientes también es útil cuando tenemos brackets. Un buen uso puede eliminar una gran cantidad de bacterias indeseables y completar el trabajo del cepillado y la seda.

7. Vete a revisión. Es importante cuando tienes brackets seguir los consejos de tu dentista. Por ello, es muy recomendable que vayas a revisión periódicamente y que permitas que el dentista pueda verte y aconsejarte sobre qué debes hacer para mejorar aún más la limpieza de tus dientes y brackets.

8. Elige productos adecuados. Que llevemos brackets no significa que no tengamos o no podamos tener otros problemas simultáneos. Por ejemplo, muchas personas que llevan brackets experimentan problemas con sus encías o sufren el problema de que sus dientes amarillean. Para evitar eso lo más conveniente es que se utilicen los productos correspondientes como pueden ser, por ejemplo, dentífricos blanqueadores o específicos para las encías.

9. Lleva siempre tu cepillo. En muchas ocasiones nos vemos obligados a comer fuera de casa y no podemos cepillarnos los dientes hasta horas después. Es importante que tengamos la costumbre de llevar con nosotros nuestro cepillo de dientes cuando tenemos brackets. Con esta finalidad existen varias fundas perfectamente concebidas para ello con las que te será muy fácil llevarlo contigo. ¡Y además son súper monas!

Si sigues todos y cada uno de estos consejos verás que la higiene bucal no tendrá mayor complicación. Desde luego, llevar brackets no es lo mismo que no llevarnos y exigirá de nosotros un esfuerzo extra o, como dicen los ingleses “walk the extra mile”. Sin embargo, tenemos que tener muy presente lo que nos estamos jugando y que una mala higiene podría hacer que el proceso de ortodoncia se alargase mucho más en el tiempo… y eso es algo que no quieres, ¿verdad que no?